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Perdí un verso: por él lloré toda la noche/Juan Ruiz de Torres

 

 


LA ASOCIACIÓN PROMETEO DE POESÍA fue fundada por el poeta madrileño Juan Ruiz de Torres (1931- 2014) en Madrid en 1980, con el fin de difundir la poesía. TARDES DE PROMETEO es la tertulia literaria que él coordinó durante años y que actualmente yo dirijo, al fallecer su fundador. Se celebra los primeros miércoles de mes, siempre que no caigan en festivos, en la Sala Trovador, sita en la c/ San José 3, en pleno Barrio de las Letras madrileño, a las 19 hs. La entrada es libre. 



6 de junio, 2018. José Gerardo Vargas Vega en la voz de Simeón M. Morales

En POETAS PARA EL RECUERDO: Alfonsina Storni en la voz de Miguel Garrido

A lo largo de la docena de libros que ha publicado José Gerardo Vargas Vega, entre poemarios, plaquetas, novelas y narraciones (por los que ha obtenido varios premios), su verso ha ido creciendo a golpes de emociones positivas unas, negativas otras, como ocurre en todo ser humano. Es una poesía con llegadas y despedidas; una poesía que lo mismo se detiene para recordar a algunos de sus maestros poetas que ya no están o para cantarle a las cosas sencillas que componen su día a día.  José Gerardo tiene un verso apacible, cargado de sentimientos que, como gorriones, revolotean alrededor del amor y sobretodo de la amistad. Sus poemas, por lo general breves y escritos en verso blanco, son vigorosos y melancólicos cuando nos hablan de estados de ánimo, de sensaciones, de renuncias o cuando se queja de la facilidad que tiene el ser humano para olvidar. Pero también tiene otra poesía romántica donde casi siempre aparece la tarde o el anochecer, esa hora mágica para el escritor, y es entonces cuando se le ocurren versos tan hermosos como estos que dicen: “... las ilusiones vagan en la noche, / buscan los enigmas perdidos/ de los sueños ausentes.” 

8 de Mayo, 2018. MAYO LITERARIO

MAYO LITERARIO fue una tarde muy interesante, debido a la amplia participación de poetas y a la afluencia de público. En el recital intervinieron con poemas propios o ajenosJuan Calderón, Fermín Fernández Belloso, Mª Luisa García-Ochoa, Miguel Garrido, Enrique Gracia Trinidad, María Juristo, Ángel Martín-Blas, Simeón Martín Morales, Hilario Martínez NebredaAlejandro Moreno, Pepa Nieto, José L. Pérez Fuente, Ángela Reyes, Soledad Serrano, José Mª de la Torre, Enrique Valle, Juana Vázquez,                                                                                     Alfredo Villaverde.  Yo leí un poema de Juan Ruiz de Torres.

 

4 de abril, 2018. María Sánz, lee su poesía 

En POETAS PARA EL RECUERDO: Homenaje a León Felipe en la voz de Ángel Martín-Blas

La temática de esta escritora andaluza es muy variada y, por lo tanto, rica en matices, en sentimientos, en formas de acercarse a la naturaleza o de  enfocar la soledad del ser humano o de resaltar el amor y la amistad. Leer a María Sanz es sentir el paso de la Vida a lo largo de sus versos. Por ellos discurre este personaje, uno de los  preferidos de su poesía. Con la Vida y sus misterios, con todo cuanto nos quita y nos regala, ella crea mundos en donde no hay lugar para la acritud ni tampoco para la censura, pero sí hay un espacio acotado desde donde ella reflexiona, unas veces; fabula, otras sobre cuanto le rodea, tal vez por el gusto de verse reconocida en una de las muchas caras con que este personaje tenaz y duro, la Vida, nos acompaña en nuestro caminar.  Y cuando nos habla del amor  sus versos, que hurgan en sus más íntimos sentimientos, surgen las luminosas primaveras propias del amor, como también los diferentes caminos atravesados por sombras invernales que traen consigo el desamor. Mundo sutil el de María Sanz, inspirador y sereno, construido sobre una clásica arquitectura poética, con poemas preferentemente breves, a base de heptasílabos y endecasílabos, donde la musicalidad de la palabra la delatan como una maestra del poema. Estructura clásica, sí,  pero no exenta de imágenes que realzan la sensualidad masculina y que junto con la noche y la luna serán los tres protagonistas de la mayoría de sus poemarios.

7 de marzo, 2018. Soledad Serrano presenta Pudo suceder así 

En POETAS PARA EL RECUERDO: Leopoldo de  Luis en la voz de Simeón Martín Morales

Soledad Serrano ha escrito un interesante libro titulado Pudo suceder así. En él no cambia el curso de la Historia, no inventa nada, solo fabula conversaciones de alcobas, murmuraciones tras las cortinas de palacio, pactos firmados a conveniencia de unos pocos, juramentos muchas veces no cumplidos; preguntas y respuestas que lógicamente no fueron tal y como la autora las describe, pero que sin duda tuvieron que ser de forma muy parecida. En todo caso, y como ella aclara  en el título del libro, son Diálogos apócrifos. El lenguaje que usa Soledad es directo, a modo de teatro, de hecho todos los capítulos pueden ser representados o leído a dos voces. Salvo por unas pocas líneas de  encabezamientos con que se inician los capítulos, necesarias para presentarnos a los personajes y ubicarlos en el tiempo, el texto apenas tiene prosa explicativa de relleno común en las novelas. Este ameno libro, teatro puro, está hecho con preguntas ingeniosas y respuestas inteligentes o al contrario. Y como el teatro, que cuando no es monólogo, es cosa de dos personajes como mínimo, a esta lectura de Soledad le acompaña Enrique Gracia. Debemos saber que Soledad Serrano es escritora y actriz, Diplomada en Geografía e Historia por la UNED. Tiene un máster de Ciencias Comparadas de las religiones. Autora dramática de cuatro obras de teatro. Ha adaptado unas 400 obras clásicas para teatro de voz, en compañía de Enrique Gracia Trinidad. Ha impartido talleres literarios y cursos de voz y comunicación. 

7 de febrero, 2018. Francisco Caro presenta su poemario: El oficio del hombre que respira 

En POETAS PARA EL RECUERDO: Gloria Fuertes en la voz de Carmina Casala

 Francisco Caro suele escribir poemarios temáticos, sincronizando la elegancia de su palabra poética con el sosiego del mensaje, entrelazando la musicalidad de sus versos con el aire reflexivo de sus libros. Reflexión que habla sobre la importancia de ser hombre que escribe, hombre que vive y sufre y ama. Estamos ante un poeta de versos cálidos e  imágenes sugerentes,  ante un trabajador de la palabra; un poeta que continuamente está innovando su verso no solo a la hora de elegir el tema, también en su forma de mirar la creación de un poema desde diferentes ángulos. Con poemas cortos, fraccionados e intimistas, El oficio del hombre que respira (poemario que hoy presenta), trata de la retrospectiva que el autor realiza desde su presente a su pasado; es una travesía que él emprende hacia atrás, hacia lo ya consumido, hacia lo más íntimo de sus sentimientos, escribiendo versos cargados de añoranza y envueltos en un sabor agri-dulce. Francisco Caro nace en Piedrabuena (Ciudad Real), es profesor de Historia, colaborador en prensa y en revistas literarias y autor de diez poemarios publicados que le valieron premios como  el Ciudad de Zaragoza, Ateneo Jovellanos, José Hierro, Ciudad de Alcalá, entre otros.(A.R.)     


10 de enero, 2018. Alejandro Moreno presenta su poemario Canto de recogida.

En POETAS PARA EL RECUERDO: Rosalía de Castro en la voz de Simeón Martín Morales 

Alejandro Moreno, Lucena (Córdoba), Abogado, Informático, Consultor Senior en Calidad Total de la Gestión, seis poemarios publicados y varias colecciones de cuentos, posee una docena de premios literarios, entre ellos: Antonio Machado, Ana de Valle, Dama de Elche, Ateneo Jovellano. Dirigió televisión entre 1977 y 1989, es miembro fundador de la Asociación Prometeo de Poesía. Ha escrito más de doscientos cuentos.  El mundo poético de este autor gira dentro del orden que le marca la métrica que nunca abandona, la cadencia de la musicalidad y la elegancia de una voz intimista, sosegada y lastimada que nos habla de las pérdidas y las ganancias que tuvo a lo largo de su vida, así como las ausencias y los regresos. Entre su primer poemario El pájaro solo, publicado en 1981 y el último de 2002 y  titulado Camino de agua, que le valió el premio “Ana de Valle”, suman veintiún años y sin embargo, a pesar del tiempo transcurrido entre ellos, todas sus publicaciones forman un mismo cuerpo, una masa poética que trata del  profundo y complicado mundo que forma la pareja hombre-mujer, las luces y las sombras que surgen de todas las relaciones humanas. Su poesía es intimista y está marcada por imágenes poéticas y metáforas de sorprendente belleza. (A.R.)

 3 de diciembre, 2017. Alfredo Villaverde hace una lectura de su poesías.

En POETAS PARA EL RECUERDO: Miguel Hernández en las voces de Marina Casado y José Mª de la Torre. 

Hay biografías literarias que cuestan trabajo creerlas por su diversidad, su riqueza, por el número de publicaciones y premios que reúnen, por los muchos cargos desempeñados por su autor en el mundo de la cultura; hay biografías como la de Alfredo Villaverde, que causan admiración. Pero de este poeta nacido en Guadalajara, además de la cincuentena de obras escritas entre poesía, novela, libros de viaje, novela histórica, ensayos; además de las licenciaturas en Derecho y de Psicología; además de sus  numerosos premios en narrativa y en poesía, lo que más debemos admirar de él  es el amor que siente por la Literatura, la generosidad que reparte con sus compañeros de letras, la fuerza vital que le empuja a seguir organizando seminarios y encuentros poéticos, algunos de ellos más allá de nuestras fronteras. Desde que fundara los grupos literarios Enjambre y La Orden Mesetaria del Buen Trovar en la década de los años 80 y en su Guadalajara natal, hasta hoy que es Presidente de la Asociación de Escritores de Castilla-La Mancha, no ha cesado de dar rienda suelta a su imaginación creadora  llevándole a recorrer La Mancha en varias ocasiones en busca de la poderosa huella que dejara el Ingenioso Hidalgo Don Quijote que luego reflejaba en los libros que escribía. Lisboa es otra de sus ciudades literarias preferidas en ella busca el eco de los pasos que dejara en sus calles estrechas uno de sus poetas favoritos, Fernando Pessoa. Sobre Madrid, ciudad en la que vive y también ama, realizó un estudio sobre las rutas que llevan a sus iglesias y Monasterios. (A.R.)


8 de noviembre, 2017. Enrique Valle hace una lectura de su poesía

Con versos largos, preferentemente sin puntuar y sin medir, más bien acercándose a la prosa poética que al verso, Valle, ha reunido en Anarcolepsia una treintena larga de poemas siendo ellos lo mejor de cuanto ha publicado hasta la fecha, según mi parecer. Su verso maduro salta de página en página como un río caudaloso, arrastrando su peculiar voz cargada de aliento, de mensajes; una voz totalmente libre, solo comprometida con aquellos temas que él sabe utilizar para despertar conciencias dormidas o para dirigirlos contra él mismo.  Como ya ocurriera en sus anteriores poemarios el armazón de esta última publicación lo forma el hombre marginado, golpeado  por la soledad y, por lo tanto, desarraigado de la sociedad. El prototipo de hombre que describe Enrique Valle, una y otra vez, tiene mucho que ver con el hombre  apesadumbrado de César Vallejo. A ambos se les oye caminar con el derrotismo sobre el hombro. Ni siquiera el hecho de haber nacido lo consideran un acto positivo. Yo nací un día / que Dios estuvo enfermo. Nos dijo el peruano Vallejo. Vine a nacer un día sin muchas ganas. Escribe el madrileño Valle. Y sin embargo, en lo más hondo de este hombre poético cuyo pesimismo le lleva a pensar que no hay salida para la Humanidad y que cada mañana amanecerá más oscura que la anterior, a pesar de ello, a este ser le brota la ternura por todos los poros de su cuerpo. La poesía puede llevarse en la mente o en el corazón o en los dos sitios a la vez. Enrique Valle lleva la poesía en la sangre, circulando por su cuerpo; unas veces alimentándolo y, muchas otras, desalentándolo. (A.R.)


4 de Octubre, 2017. Luis Arrillaga hace una lectura de su poesía 

En POETAS PARA EL RECUERDO: Rafael Montesinos en la voz de Simeón Martín Morales

 

Luis Arrillaga es madrileño, Licenciado en Teología y profesor de Enseñanza Media. Ha publicado ocho poemarios. Autor de varios estudios literarios. Ha obtenido una veintena de premios poéticos. Es crítico literario en revistas y coordinador de varias tertulias poéticas. Luis Arrillaga es un hombre inquieto, vital, con una poesía al servicio del amor, por ser este el factor predominante o el pilar que sostiene sus versos, casi siempre desbordados por la abundante adjetivación, hermosas imágines y metáforas. Sus versos están escritos para que duelan, unas veces; para recordar, otras; para denunciar en muchas ocasiones. Junto a poemarios medidos, publica otros sin medir; poemas clásicos junto a poemas de versos muy largos y libres de signos de puntuación que parecen querer acercarse a la prosa, sin perder nunca la musicalidad versal. La voz de Arrillaga se mueve entre el amor a la mujer y el amor a todo lo demás y en cualquiera de los casos siempre será un verso triste y nostálgico, por tratarse de una poesía del recuerdo y del adiós. Es una poesía que habla de pérdidas, de soledades, de lo que pudo haber sido y no fue. Es una poesía dedicada a personas y a situaciones. Pero su voz también es táctil, erótica y tierna, cuando va dedicada a la amada, pero también puede ser directa, inconformista, reflexiva y filosófica . En cuanto a su lenguaje casi nunca se aparta del surrealismo. Juan Ruiz de Torres ya comentó de él:   “…asombrosamente, Luis Arrillaga siguió impertérrito por la senda que se iniciara hace un siglo en los café parisienses. Perfeccionándola, dotándola de matices, extrayendo todo su jugo a esa forma particular de ver la poesía, en la que una palabra establece relaciones inéditas y aún inauditas con otras al parecer lejanas.”  (A.R.)


7 de junio, 2017.  Carmen Rubio hace una lectura de su obra 

EN POEMAS PARA EL RECUERDO: Mª Salud Ferrere en la voz de Siméon Martín Morales   

CARMEN RUBIO nace en Purullena, Granada y cuenta con una densa y reconocida trayectoria poética que la inicia en 1991, al ganar el premio “Joaquín Benito de Lucas”.  En la actualidad ha publicado once poemarios, todos ellos premiados, destacando algunos de ellos como el premio Antonio Machado de Sevilla, el José Antonio Ochaíta, el Bahía, el Tardor, el Juan Alcaide. Forma parte de diversas tertulias literarias, varias veces jurado de poesía. Ha realizado teatro de voz  con la Asociación Prometeo de Poesía y con el grupo de Teatro "Mirador", de la Asociación de Escritores y Artistas. Los versos de Carmen Rubio nunca pierden la métrica ni el acento, llevan el ritmo interno propio de las versificadoras que, además de escribir, cantan. Sus poemas están sostenidos por metáforas impactantes, rica adjetivación y lo mismo desarrolla el intimismo que la otredad. Sus temas preferidos son el amor, la soledad,  la vida y sus inevitables erosiones, el ser humano y sus sentimientos encontrados. Leer los versos íntimos de Carmen Rubio es adentrarse por el camino de la nostalgia, del monólogo donde impera el desencanto pero también  la rebeldía y los versos con su carga de sensualidad. El gusto por la fabulación poética la recibe del mar, elemento que le fascina y le atrae tanto como para escribir el enigmático poemario Moyra se asoma al mar, una bellísima historia que solo en el último verso el lector advierte que ella, aquella que está tendida al sol, aquella que ya es vieja, solitaria y olvidada de todos, no es una mujer sino una barca pescadora. Estamos ante una escritora fecunda, premiada, capaz de avanzar sola por el árido camino de la poesía. (A.R.)  

3 de mayo, 2017.  SESIÓN DE HUMOR a cargo de Soledad Serrano Y Enrique Gracia Trinidad

EN POEMAS PARA EL RECUERDOVicente Aleixandre en la voz de Pepa de Castañer  

  

Es muy difícil que haya alguien en el mundo literario madrileño que no conozca el tándem compuesto por Soledad Serrano y Enrique Gracia Trinidad: cuentista y dramaturga ella; poeta, dibujante y activista cultural él, y ambos dueños de espléndidas voces que innumerables veces han puesto al servicio de la poesía mediante recitales con el fin de dar a conocer la poesía de los demás. En innumerables ocasiones sus voces han servido para hacer lecturas de cuentos, pero tampoco los suyos, sino los cuentos de los amigos. También llevan muchos años haciendo teatro de voz pero no publicitando los que escribe  Soledad, sino el teatro de nuestro Siglo de Oro, nuestro siglo actual y el teatro de algún compañero cuyo nombre aún no ha salido de las sombras. Soledad Serrano es madrileña, Diplomada en geografía y en historia por la UNED. Ha escrito seis obras de teatro estrenadas en radio. Ha adaptado centenares de obras clásicas para teatro a dos voces. En 2015 publicó Pudo ser así con diálogos apócrifos de personajes de la historia. En cuanto a Enrique Gracia o también "Gato de Ursaria", heterónimo con el que suele firmar sus dibujos y caricaturas, es madrileño, autor de una treintena de libros por los que ha obtenido importantes premios poéticos. Lo bueno de este poeta es que cada poemario que edita es diferente al anterior ya publicado, debido a que cultiva un amplio abanico de temas sobre los que escribe y en los que alterna un trasfondo social y, por lo tanto,  mucho  inconformismo junto a una buena dosis de ironía y de ternura. Sabemos lo hermoso que resulta el oficio de escribir y también lo muy difícil y muy solitario y poco lucrativo que, para la gran mayoría, resulta dicho oficio. La paciencia, la seguridad en sí mismo que hay que tener para sentarse cada día a hilvanar versos o escribir historias de ficción. Pues bien, todos esos desalientos los padecen igualmente Soledad Serrano y Enrique Gracia Trinidad, puesto que son creadores, con el agravante de que ellos, además dedican su tiempo a difundir la poesía, el cuento y el teatro no solo de escritores ya consagrados sino de muchos otros cuyos nombres nunca se escribirán en letras grandes. Es hora ya de que demos las gracias a cuantos recitadores, actores, declamadores, activistas culturales que dedican su tiempo, espacio y dinero a difundir la obra de escritores sin fortuna.  (A.R.)

 

5 de abril, 2017.  JESÚS RIOSALIDO presenta La noche de Indianápolis. 

EN POEMAS PARA EL RECUERDO: Enrique Valle recuerda a Jacque Canales

 Presentar a Jesús Riosalido es muy fácil toda vez que su vida literaria es tan rica, cuenta con tantos estudios y conocimientos sobre tantas materias, ha viajado por todo el mundo y  ha emprendido tantos proyectos, que el río de su vida baja con tanto caudal que ha debido desbordarse en varias ocasiones. Resumiendo su biografía diré que es doctor en Derecho, Embajador,  poeta, dramaturgo, cuentista, novelista, traductor, articulista en revistas españolas y extranjeras; en España es un reconocido arabista, habla varios idiomas, viajero incansable y, sobre todo, es un actor frustrado pues nada le gusta más que subirse a un estrado y ponerse a interpretar. Su poesía es abundante y muy variada. Su primer poemario lo tituló Zéjel del libro de amor y algunos más con el que inicia la pentalogía  de poemarios inspirados en el pasado histórico musulmán de nuestro país. A estas publicaciones hay que añadirle una veintena más de libros publicados de diferentes estilos con los que obtuvo premios como “Villa de Martorell” “Francisco de Quevedo”, “Fray Luis de León”, “Nicolás del Hierro”, “Rosa de Damasco”. Tanto en su poesía como en su narrativa suele tratar, por lo general, del hombre y el medio que lo rodea. Sin llegar a ser una voz totalmente social, la poesía de Jesús Riosalido nos habla del hombre desarraigado de su patria y de su familia; del caminante, preferentemente africano, que va en busca de un mundo mejor. En 1999 publica Melania y el unicornio, un canto a la defensa del emigrante norteafricano. Tema que siguen siendo tristemente de actualidad. Pero, además de los zéjeles y de las casidas árabes, a su obra hay que añadirle la inspiración que le llegó de las leyendas y de las canciones de la Europa del norte.  El  amor por el desierto y el silencio de las rubias arenas no le impidieron enamorarse también de los bosques lluviosos de Dinamarca y le dedicara los poemarios Christianías Digte  (Poemas de Chistianía) y Circo de Urgencia.  Gracias a su traducción y selección hoy contamos con una de las pocas antologías que existen de poesía danesa contemporánea. (A.R.) 

 

1 de marzo, 2017. MIGUEL CABRERA presenta Los pocos días gloriosos 

EN POEMAS PARA EL RECUERDO: Simeón Martín Morales  recuerda a Felisa Sanz

 MIGUEL CABRERA es peruano, afincado en España desde 1971. Estudió Filología Hispánica en la Universidad Complutense de Madrid. Es crítico literario, colaborador de publicaciones literarias, ensayista y autor de varios libros de poesía. Los pocos días gloriosos es un canto al periodo que transcurre desde que nacemos hasta el instante de morir. O lo que es lo mismo, es un canto íntimo que al poeta le brota  de su interior y lo va soltando conforme realiza el camino de la vida. Es un viaje hacia su yo, hacia su conciencia, hacia sus dudas, surgiendo así un poemario escrito con lenguaje profundo, reflexivo, lleno de claves, con poemas que buscan qué sentido tiene haber nacido o cuántos abismos tendrá que salvar el Hombre antes de alcanzar la meta. Miguel Cabrera ha escrito un libro de soledades ya que, entre los poemas de este libro, no aparece más ser humano que él: el caminante enamorado del paisaje, ese viajero que va apuntando en su cuaderno de Bitácora detalles sencillos de la naturaleza y ante ellos se detiene con asombro y les habla con respeto y hasta se duele de actos tan cotidianos como puede ser el  inevitable ocaso del sol; ocaso que en este poemario representa los  contratiempos de la vida, las dificultades, la propia oscuridad en la que vivimos cuando nos quedamos solos. ¿Por qué calle habrá que torcer para que la luz dé y se sitúe / dentro del pecho? Lejana cada vez se nubla más. En Los pocos días gloriosos se oyen los pasos del caminante, se le oye quemar etapa, dirigirse hacia su meta cargando con los alicientes y las contrariedades que surgen a lo largo de la vida: Siempre vamos hacia la montaña. Algo –materno- atrae de ella,/ allí tumbada, mirando al blancor, esperándonos. Pedirle caricia no es asunto. Y es que para  el poeta unas veces ella es madre o es punto de orientación.   (A.R.)


1 de febrero, 2017. RAQUEL LANSEROS hace una lectura de su obra 

EN POEMAS PARA EL RECUERDO: Pepa de Castañer recuerda a Nicolás del Hierro

 

CONOCÍ A RAQUEL LANSEROS en 2005, cuando vino a Villanueva de la Cañada a recoger el accésit del premio  “Encina de la Cañada”, patrocinado por este ayuntamiento y  dirigido Juan Ruiz de Torres y quien ahora les habla. Han pasado doce años de aquel encuentro y el currículum de Raquel  es digno de tener muy en cuenta pues, a pesar de su juventud es profesora y traductora. Doctora Didáctica de Lengua y Licenciada en Filología Inglesa. Entre poemarios y antologías ha publicado diez libros, los cuales le han valido premios tan importantes como el accésit al Adonáis, el Unicaja, el Antonio Machado, el premio Jaén entre otros. La poesía de Raquel Lanseros transcurre por dos vertientes. Es como un río poético que a veces se bifurca y un ramal crea poemas intimistas, cargados de añoranzas, donde abundan los  recuerdos familiares, los encuentros amorosos y los adioses; aguas estas por donde transcurren gentes y lugares que formaron parte de su vivir. Sin embargo el otro ramal de este río poético cuenta historias de héroes, de gentes sencillas que nada tienen que ver con ella pero que sirven para alimentar su rica imaginación. Debido a esta doble vertiente el verso de Raquel Lanseros puede ser  intimista y reflexivo, con un  `yo´ rebosante de nostalgia, de asombro y de pasión a la hora de escribir sobre el amor, mientras que, en otras ocasiones, salta fuera de sí  y, entonces, hace uso de los símbolos, de personajes históricos que para ella siguen siendo modelos de fuerza y manera de subsistir.  En la mayoría de sus poemarios ella entra y sale con soltura del presente al pasado  convirtiendo a sus poemas en un tapiz donde se dan cita versos llenos de  colorido,  envueltos en aromas, en ecos, en pequeños detalles que los convierten en mágicos.  (A.R.)   


11 de enero, 2017. PROMETEO CELEBRA SU 37 ANIVERSARIO

con una lectura de SONETOS DE AMOR (de Edic. de la Torre).  

 EL 14 DE ENERO de 1980, en el 4º piso de una casa ubicada en el barrio de Arturo Soria,  Juan Ruiz de Torres y cinco poetas más fundaron el Taller Prometeo de Poesía que años después pasó a llamarse Asociación Prometeo de Poesía. Juan  intentó hacer de la poesía un medio de comunicación menos elitista, más cercana al pueblo y a las aulas de colegios y de institutos. Llegó a decir que la poesía lograría su objetivo cuando la gente llenara las plazas de toros por el gusto de oír una lectura poética. Eso nunca lo consiguió pero sí puedo decir, porque yo lo viví y otros muchos también lo vivieron, que consiguió convencer a  ayuntamientos de pueblos y ciudades para que nos permitieran leer en las plazas públicas. En la plaza de Santa Ana de Madrid leyó  Gerardo Diego. Pero no solo hubo poetas en nuestro grupo también, Juan Ruiz de Torres, convenció a gente del teatro como Francisco Valladares, Juan Diego, Maruchi Fresno, Julia Trujillo. También a recitadores profesionales como Rafael de Penagos y Pepa de Castañer para que nos prestaran su voz. A lo largo de estos 37 años de la creación de Prometeo hemos hecho muchos actos culturales, se llevaron a cabo largos años de talleres poéticos, tuvimos 4 revistas literarias, hicimos Ferias y Bienales de poesía, homenajes a poetas vivos y muertos, recitales, viajes para celebrar los aniversarios de aquellos poetas que nos legaron su poesía inmortal. Cuántas cafeterías madrileñas, si pudieran hablar, hoy dirían “aquí estuvieron aquellos locos de Prometeo”. Cuántos premios poéticos de compañeros pudimos celebrar juntos. Cuántos grupos poéticos nacieron, años después, del núcleo de este Prometeo. Cuántos compañeros, excelente poetas,  se quedaron por el camino al tener que atender necesidades familiares y personales menos poéticas pero más precisas. Cuántos otros desertaron del bando poético, tal vez, aburridos de esperar el éxito que nunca llegaba. A cuántos compañeros hemos enterrado.Pero quedémonos con los momentos bellos, que fueron muchos,  hasta llegar a esta tarde en la que nos hemos reunidos para celebrar el 37 aniversario de Prometeo de la mejor manera que podríamos hacerlo; leyendo el poemario 40 Sonetos de amor.  (A.R.)


14 de diciembre, 2016. El Prof.  JESÚS CANO REYES habla de 

“Altazor: los 7 días de Vicente Huidobro”

EN POEMAS PARA EL RECUERDO 

Simeón Martín Morales recuerda a Vicente Huidobro

 JESÚS CANO REYES, nace en Madrid, es doctor en Literatura Hispanoamericana por la Universidad Complutense de Madrid. Ha realizado estudios en la Universidad de La Sorbona de París y en la Universidad Austral de Chile. Ha publicado dos antologías sobre el impacto de la guerra civil española en los escritores hispanoamericanos (en Chile y en Cuba), así como  numerosos artículos académicos. Además, ha sido invitado a impartir conferencias en instituciones de España, Alemania y Francia. En la actualidad es profesor de la Universidad Complutense de Madrid. En breve verá la luz su ensayo titulado: La imaginación incendiada: corresponsales hispanoamericanos de la guerra civil española, que publicará la editorial Calambur.  Este joven doctor de 30 años, siempre tuvo una fuerte inclinación por las letras. De niño quería ser periodista, de jovencito hizo teatro amater en su Instituto, sé que en la actualidad tiene poesía guardada o lo que es lo mismo, podemos decir que es “poeta de la secreta”; esa persona que aún no se ha decidido a dar el salto al vacío y publicar su poesía. Pero bien es verdad que debido a su juventud puede decirse que hay prisa para publicar. En la actualidad trabaja como filólogo especializado en la literatura escrita por autores hispanoamericanos, siendo sus preferidos César Vallejo, Vicente Huidobro, Pablo Neruda: tres poetas. Cuando hablé con él para concretar el tema de su conferencia en esta tertulia, rápidamente me sugirió hablar sobre el famoso poemario de Vicente Huidobro:  Altazor. A mí me gustó el tema, pues me trajo a la memoria la colección de poesía que en los años 80 inauguró Prometeo con el nombre de Altazor como homenaje al poemario del maestro chileno.  (A. R.)

 

2 de noviembre, 2016. MARÍA JURISTO hace una lectura de su poesía

EN POEMAS PARA EL RECUERDO: Pepa de Castañer recuerda a José Hierro


MARÍA JURISTO es una mujer inquieta, amante de la palabra, ya sea la palabra hecha verso, hecha prosa o hecha canción.  Su amor por la palabra la llevó a licenciarse en Filosofía y Letras. Luego se profesionaliza e inicia una intensa actividad como compositora y cantante de sus propias letras, apareciendo los álbumes Impresionante  y Edad Dorada. En 1989 se acerca a la poesía y publica su primer libro titulado En el principio era el verbo y desde entonces ha editado cuatro poemarios más,  dos novelas y  algunas colecciones de cuentos.  La poesía de María Juristo es culta e intimista. indistintamente cultiva tanto el verso clásico como el libre, pero las veces que elige el verso libre se aprecia en él un ritmo, una cadencia  que le viene del maridaje que ha hecho entre la poesía y la música: dos artes, dos pasiones que ha venido cultivando  a lo largo de su vida. Y de esta forma, el mundo de  su palabra: unas veces convertida en verso y otras en letra de canción, en la mano de esta escritora madrileña, circulan por  una sola  vía  consiguiendo que todos sus poemas suenen armoniosos. Los libros de la autora, Descifrando la Nada (2010) y Cuanto dijo la noche (2014), están escritos con versos reflexivos e intimistas, capaz de asombrarse cuando habla del Alba, de hacerse misterioso si se lo dedica a la Sombra, reflexivo si le canta a la Nada. Pero aunque su  mundo poético parezca etéreo e inasible debido a los temas que desarrolla, es profundo ya que leyendo entre líneas, que es como hay que leer a la poesía, tras esta nada o este alba está el paso del tiempo que tantos nos afecta, está el dolor, está la huella imborrable que en nosotros deja el amor y el desamor y también está la muerte, esa dama inoportuna y, al mismo tiempo, novia favorita de todos los poetas.  (A. R.)